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La esperanza de un gesto

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Muchos la tildan ya de foto histórica, de un símbolo gráfico de resistencia para la posteridad. Es posible que esta imagen, protagonizada por la activista sueca Tess Asplund, se instale en el repertorio de fotos icónicas y míticas que reflejan un momento concreto de la historia.

Tomada el uno de mayo en Suecia, esta imagen recoge el momento en que Asplund, armada de una sorprendente valentía, se planta frente a una manifestación de centenares de neonazis del partido Movimiento de Resistencia Nórdica (NRM) con el puño en alto y con el semblante rígido y convencido. El gesto de esta activista negra, que nos llena de admiración y sorpresa, nos golpea en la cara a modo de aviso ante un panorama político desalentador. Si el auge de partidos políticos de ultraderecha en la arena de la política activa europea ya nos situaba en un estado de emergencia reflexiva desde hace unos años, el ascenso de estos en los últimos meses debe despertar con mayor ahínco nuestra conciencia y posicionamiento ideológico. La crisis de los refugiados está marcando pautas de voto: un voto asustado ante lo desconocido y crédulo ante los discursos más extremistas. Y es que la llegada a Europa de miles de refugiados buscando la dignidad vital que todo ser humano merece nos muestra la cara más triste de la sociedad del miedo al otro. Es siempre la misma historia: la de la colonización, la de los crímenes racistas o la de las vallas fronterizas. La historia del miedo ante lo desconocido que todo lo justifica. La historia de la alteridad,  de un “otro” construido socialmente en negativo. Es en base a esa construcción del “otro” extraño, lejano, nocivo y primitivo, con la que se llenan de contenido los discursos de odio, se alimentan los estereotipos raciales que anidan en el imaginario colectivo y se legitiman las políticas restrictivas en materia de inmigración. Y parece que cala el discurso del “otro malvado”, cala con profundidad en quienes, ávidos de una explicación a los problemas sociales, son incapaces de encontrar responsables políticos aceptando un argumento que les da rienda suelta para redirigir injustamente su ira.

La escena protagonizada por Asplund nos azota de nuevo, como nos azotó la imagen de la reportera húngara agrediendo a los refugiados hace unos meses en Röszke, aunque en este caso mostrándonos la cara más cruda de la intolerancia. La foto de Asplund nos azota y nos alienta, porque además de despertarnos nos recuerda que hay quien no quiere callar. Si bien es cierto que Asplund ha reconocido que se replantea si debería haber hecho lo que hizo por miedo a las represalias, lo cierto es que su gesto nos enorgullece y nos recuerda que callar es posicionarse y que mirar hacia otro lado es de cobardes. El activismo es un posicionamiento valiente, y valiente es quien obra libre y satisfecho en la defensa de sus principios. Asplund nos muestra que quizá no somos una generación tan perdida y podemos hacer algo tan solo con un gesto, tal vez con unas palabras. Porque hablar es mejor que callar. Porque callar permite a 300 neonazis manifestarse libremente en plena calle. O peor aún, callar puede situar a los partidos de ultraderecha al frente de las instituciones.

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Anna Martínez-Millán: “Hay que romper con los prejuicios del ‘modelo occidental universal correcto”

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Anna Martínez-Millán (Sabadell, 1987)  es graduada en Antropología Social y Cultural y Máster en Investigación en Educación con especialidad en Desigualdades, Investigación y Acción educativa, ambos por la Universidad Autónoma de Barcelona.

Especializada en antropología de la educación, infancia y migraciones desde 2014, forma parte de la junta directiva deKali Zor, asociación gitana activista y de intervención social de Badalona, donde desempeña tareas de comunicación, redacción y coordinación de proyectos europeos.

Antes que nada, ¿crees que es posible acabar con la discriminación hacia el colectivo gitano o, al menos, gran parte de ella, a medida que la sociedad avanza?

Yo creo que sí. Además, si no lo creyera, ¿entonces cómo encontraría yo la motivación para dedicarme a Kali Zor? En todo caso, reconozco que es un proceso complicado, que pasaría por cambiar el paradigma de pensamiento en general. Es decir, requeriría que dejáramos de pensar desde un punto de vista etnocéntrico: dejar de juzgar en función de nuestros parámetros; dejar de ver la diversidad como un obstáculo y empezar a entenderla como un valor en sí mismo. Dicho esto, hay que romper con los prejuicios del ‘modelo occidental universal correcto’ a partir del cual todo lo que no se adecúa resulta ser un problema, y empezar a actuar sobre nuevas bases. ¿Se trata de un proceso complejo? Sí, pero creo que es una lucha que vale la pena, y quiero participar activamente en ella.

¿De dónde nace tu interés por el activismo gitano?

Los libros y artículos que he leído sobre el tema y, sobre todo, mi participación en Budapest, en un programa de Intensive Erasmus sobre los genocidios gitano y judío llevados a cabo por el régimen nazi, despertaron en mí un enorme interés por la defensa de la causa gitana. Después de ese encuentro de doce días en Cracovia, me ofrecieron la posibilidad de ser voluntaria de TERNYPE, una red de asociaciones gitanas europea, para organizar un evento internacional en Cracovia en el verano de 2014. En ese encuentro, conocí a politólogos y antropólogos gitanos que acabaron de suscitar en mí este interés por el activismo gitano. Al verano siguiente asistí en Rumanía a otro evento, que es donde conocí al presidente de Kali Zor, Alfonso Amaya. Me comentó que la asociación se había constituido hacía poco y me propuso ayudarlos. A mi vuelta me reuní con ellos y comenzamos a trabajar juntos.

¿Quién hay detrás de Kali Zor, además de ti? ¿Qué haces exactamente en la asociación?

Somos cinco en total en la junta directiva: Alfonso Amaya, que es el presidente; Vicente Rodríguez, que es el responsable de las relaciones internacionales (un gitano que empezó vendiendo calcetines, pero que ahora sale en la lista Forbes); Gemma Casanova, que se encarga de la página web; David Sarroca, que es el director de proyectos, y yo, que soy la responsable de comunicación, pero además redacto proyectos y coordino… Por más que cada uno tenga encomendadas unas tareas específicas, en lo que se refiere a los proyectos, todos intentamos implicarnos y trabajar juntos.

¿Cómo se financian los proyectos de Kali Zor? ¿Facilitan las subvenciones la unión con las comunidades gitanas de otros lugares de Europa?

Los encuentros juveniles internacionales se financian con subvenciones del programa Erasmus+. Nosotros presentamos el proyecto y, si se aprueba, el programa pone a nuestra disposición los recursos económicos necesarios para su realización. Hicimos un proyecto sobre deporte y gitanos, en el que participaron tanto gitanos como no gitanos de distintos países de Europa practicando distintos deportes, impartiendo talleres y conferencias, etc.

Ahora vamos a presentar otro, sobre gitanos y educación, que consiste en invitar a gitanos de distintos países de Europa con trayectoria de éxito académico (en este caso, de Albania, Rumanía y Hungría) a Sant Roc, en Badalona, donde hay un grave problema de absentismo escolar: el 80 % aproximadamente, decían los medios de comunicación muy recientemente; de este porcentaje, la mayoría son gitanos y, en su mayoría, chicas. La idea es que vengan gitanos de diferentes países que puedan servir de referentes, ya que en el barrio de Sant Roc casi no hay referentes positivos. Queremos aprovechar la posibilidad que da Erasmus+ en materia de financiación para abrir las puertas del barrio y demostrar a este colectivo que el éxito también es posible para ellos.

¿Cuáles son vuestros proyectos a corto y a largo plazo?

A corto plazo, tenemos previsto un evento sobre educación y gitanos al que asistirá Michael Simmons, un referente en la lucha por los derechos civiles de los afroamericanos en los Estados Unidos que formaba parte de las Panteras Negras y también trabaja con gitanos. Darán una charla Vicente Rodríguez y Michael Simmons en el centro cívico Pati Llimona, como cierre de este acto de gitanos y educación. Tenemos programado otro evento de circo que se celebrará en agosto. Con más continuidad, llevamos una escuela de fútbol con dos equipos femeninos y uno masculino y editamos una revista.

La cultura gitana se considera bastante machista. ¿Cuál es la posición de Kali Zor sobre este aspecto?

Kali Zor no se ha posicionado hasta el momento sobre ningún tema que tenga que ver con el género, pero, desde un punto de vista personal, diría que es feminista. Ahora bien, si decimos que la cultura gitana es machista, también lo tenemos que decir de la paya, que de hecho lo es, pero a un nivel más sutil. Conozco bastantes casos de corresponsabilidad entre parejas gitanas. En todo caso, no son machistas por ser gitanos, sino porque vivimos en una sociedad patriarcal y el machismo está presente en todas las minorías que forman parte de una sociedad patriarcal.

Se expresa de distintas maneras: en el caso de los gitanos, tienen formas que chocan con las nuestras y nos llaman particularmente la atención, por eso creemos que son especialmente machistas. Dicho esto, el machismo existe en la misma medida que en la sociedad en general en tanto en cuanto somos grupos que vivimos en una sociedad patriarcal. Aquí entra mi yo personal: hay prácticas como la de la prueba del pañuelo que, como antropóloga, respeto, porque las entiendo en su contexto, pero con las que, como mujer paya feminista, tengo que lidiar. Yo definiría Kali Zor como feminista por cuanto apuesta por la igualdad de género. Como prueba simbólica de ello, tenemos dos equipos [de fútbol] femeninos, mientras que solo hay uno masculino.

¿Hay algún tema que preocupe particularmente a Kali Zor en estos momentos?

La crisis actual en España azota doblemente a los grupos más vulnerables; entre ellos, el colectivo gitano. La situación económica actual empuja a los servicios sociales a llevarse a los niños de las familias gitanas, que no saben qué hacer en estos casos. En Kali Zor nos preocupa bastante esta situación, e intentaremos aportar cierto asesoramiento jurídico a este colectivo sobre el problema; un asesoramiento, evidentemente, gratuito. Creemos que es un asunto en el que tendríamos que tomar cartas.

Entrevista en El Huffington Post

La Gran Familia

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Érase una vez una familia compuesta por un próspero matrimonio, don Mariano, y su apuesta esposa, Petra, y sus tres maravillosos hijos: Pablo, Alberto y el pequeño Arturo. Este último, el más rebelde de los tres, decidió un día que era hora de emanciparse, de dejar la casa para vivir sus propias aventuras. Y fue durante una cena cuando el menor de los tres hijos comunicó a sus padres su determinación.

―Papá, mamá, voy a abandonar esta casa. He conseguido ahorrar algún dinero y creo que podré vivir por mi cuenta durante un tiempo hasta que encuentre algún trabajo estable.
―¡No digas estupideces, hijo mío! ―exclamó el padre de forma acalorada―. ¿Cómo vas a buscarte la vida tú solo si ni siquiera eres mayor de edad?
―Papá, he estado explorando diferentes formas de explicártelo desde hace tiempo, pero no quieres escucharme ―intentó defenderse el pequeño Arturo―. ¡Ya no soy feliz en esta casa y quiero marcharme!
―¡No se hable más! ¡Aquí las normas las pongo yo! ¡Vete a tu cuarto; estás castigado todo el fin de semana!

Después de que Arturo se levantase de la mesa, reinó un silencio que duró toda la cena y que generó una notable sensación de malestar.

―Pues yo creo que la solución sería cambiarle de cuarto a uno más grande. O pensar en pintarlo de otro color. Así estaría más contento ―sugirió Petra.
―Yo creo que más bien se debe al recorte de su paga semanal. Parece no entender las dificultades económicas por las que estamos pasando ―puntualizó Mariano.
―Tranquilos todos, no os preocupéis. Vamos a dialogar con él y a escuchar las razones por las que quiere marcharse. Quizá así podamos convencerle de que no se vaya ―propuso Pablo, el mayor de los hermanos.
―No le hagas caso, papá. Solamente quiere romper esta familia ―apostilló el joven Alberto.
―¡Eso no es cierto! Siempre he pensado que se atrapan más moscas con miel que con vinagre ―alegó Pablo mientras se apartaba la melena de la cara.
―Pues yo sigo prefiriendo el matamoscas ―sentenció el padre.

Momentos más tarde, el joven Pablo golpeó la puerta del cuarto de Arturo preguntando si se podía pasar. Ante la pobre respuesta, se decantó por entrar y sorprendió a Arturo tratando de escapar por la ventana.

―¡No, Arturo! ¡Así no te vayas! ―le recriminó el hermano mayor.
―Si papá no me deja irme por las buenas, me tendré que ir por las malas.
―Pero, Arturo, ¿tú estás seguro de que quieres irte?
―No sé, una parte de mí me dice que sí, aunque la otra parte me dice que no… Y no sé cuál de las dos tiene mayor peso. ¡Es que estoy harto de que papá no me respete ni me escuche nunca!
―Si no lo tienes claro, siempre puedes esperar y meditarlo tranquilamente. Piensa en los peligros que te acechan allá fuera, y en lo solo que te sentirás cuando nadie te acompañe. Piensa también en los buenos momentos que hemos pasado juntos. Siempre hemos formado una gran familia.

Al final de la noche, Pablo entró corriendo en el salón de la casa y anunció, entusiasmado:

―¡Papá, mamá, he conseguido convencer a Arturo de que no se vaya! Eso sí: a partir de ahora tendremos que cuidar más de él si no queremos que se marche.

Entrada en El Huffington Post

España y Cataluña: fin de ciclo

Los últimos comicios en España no han hecho más que confirmar el inicio del fin del bipartidismo. La vieja política ha salido gravemente herida de las urnas y la nueva acapara, cada vez más, las grandes esferas de decisión. Tan cierto como que solo una gran coalición entre el PP y el PSOE, inverosímil por los duros enfrentamientos, antes de las elecciones, entre los dos principales partidos del escenario político español, puede mantener realmente vivo el bipartidismo. La CUP, por su parte, ha dado el último portazo a Mas, y ha sentenciado el procés; el resultado: millones de ciudadanos frustrados y claramente defraudados por la incapacidad de los actores soberanistas para ponerse de acuerdo sobre quién debe liderar el proceso. Y dudo que con ganas de seguir confiando en ellos.

En definitiva: nos vemos abocados a celebrar nuevas elecciones, tanto en España como en Cataluña. En España, porque la llamada gran coalición solo serviría para liquidar el Partido Socialista en las próximas elecciones, ya que dejaría, ipso facto, de ser considerado alternativo al Partido Popular. Y en Cataluña, porque Junts pel Sí parece seguir apostando por Artur Mas como único candidato y la CUP ya ha dejado suficientemente claro que, para liderar el proceso soberanista, el president en funciones es, a todos los efectos, persona non grata. La decisión de la CUP de no investir a Mas como presidente de la Generalitat de Catalunya también ha pulverizado los frágiles sueños de Mariano de Rajoy de ser «razonablemente» investido para la urgente tarea de defender la unidad de España. Otra vez será. Entretanto, Mario Vargas Llosa puede seguir abogando por la gran la coalición salvadora.

Las últimas elecciones generales han servido para confirmar la movilización de gran parte de la ciudadanía para encontrar una salida diferente a la situación económica, social y política de estos últimos años, con la que se apueste por una nueva forma de entender y hacer política. Si el Partido Socialista decide no suicidarse con la gran coalición y no logra desencallar la situación con un pacto de izquierdas, los ciudadanos, con las nuevas informaciones de que disponemos, nos encargaremos de liquidar en la «segunda vuelta» el «empate» que no permite a nadie gobernar en el escenario actual. Mientras tanto, Rajoy parece ya asimilar que no será presidente, al menos, con los resultados actuales. Y los ciudadanos, cada vez más decididos a señalar a algunos la puerta de entrada y a otros la de salida. Todo es cuestión de meses.

Entrada en El Huffington Post

Queridos Reyes Magos

Queridos Reyes Magos,

Como durante estos últimos tiempos hemos sido una sociedad trabajadora, paciente y sufridora, creo que este año nos merecemos que se cumplan los siguientes deseos:

Un Gobierno responsable y dialogante. Un Gobierno que garantice los derechos sociales de los españoles y que anteponga la estabilidad de la vida de la personas a la de los mercados. Un Gobierno que sepa escuchar y dialogar no únicamente con las demás formaciones políticas sino también con los ciudadanos.

Una reforma de la Ley Electoral. Un cambio profundo del sistema electoral que consiga normalizar el valor de los escaños para las distintas formaciones políticas para hacerlo más justo y proporcional sin tener que renunciar a la representatividad de las distintas provincias.

Un referéndum para Cataluña. Ya sea únicamente en Cataluña o a nivel estatal leído en clave catalana. O digital utilizando nuevas herramientas democráticas para aquellos que piensen en modo ahorrativo. Un referéndum para conseguir desatascar la situación de estancamiento en la que nos encontramos desde hace tiempo y poner punto final a un debate que no deja espacio para ninguno más. Un referéndum para poder avanzar y conseguir ese match-ball” definitivo que muchos anhelamos desde hace tiempo.

Una Justicia valiente y eficaz que resuelva los distintos juicios programados para este año como los casos Nóos, Gürtel, Bárcenas, Bankia y “tarjetas black” entre otros. Si fuera posible, también nos gustaría que devolviesen todo el dinero que ha sido saqueado, así como que los morosos con Hacienda paguen lo que les corresponde. Contraten a todos los cobradores del Frac que sean necesarios.Nosotros seguiremos vigilando.

Una cuota más asequible para los autónomos. Una cuota justa y progresiva que sea proporcional en función de los ingresos reales y que deje de asfixiar a los emprendedores. Por otra parte, un sistema tributario que actúe de forma resolutiva y contundente para no permitir que ciertas multinacionales puedan seguir teniendo ventajas fiscales o pagar sus impuestos en paraísos fiscales.

Un pacto nacional por la educación y otro por la ciencia. Un acuerdo entre las distintas formaciones políticas que garantice un sistema educativo estable y de calidad. Un pacto que tenga por objetivo reducir el fracaso escolar de las próximas generaciones y que no vaya mudando de piel a medida que entra un nuevo Gobierno. Otro acuerdo estatal por la ciencia que garantice la media de inversión europea en I+D y estabilice la carrera científica en España.

P.D.: Sé que este año os pedimos muchas cosas así que nos conformaríamos con que cumpláis alguna de ellas. Confiamos en vuestra magia.

Carta en El Huffington Post

¿Qué proponen los partidos sobre I+D y ciencia?

En estas próximas elecciones generales, las propuestas electorales en torno a la I+D y la ciencia deben ser uno de los factores determinantes a la hora de decidir nuestro voto. La mayoría de los partidos han entendido que el conocimiento, la investigación y la innovación tienen que ser los pilares del nuevo modelo productivo y motor de la economía española, tal y como hemos podido presenciar en los recientes debates sobre ciencia organizados por Indagando y Cotec. También lo han reflejado los partidos en sus programas electorales, donde la mayoría de ellos propone un pacto estatal por la ciencia, alcanzar al menos la media de inversión europea en I+D (el 2 % del PIB anual) y estabilizar la carrera científica. Existen algunos análisis detallados de los programas electorales en materia de I+D+i, como el elaborado por la plataforma Ciencia con Futuro, que sitúa al PSOE y a Podemos como los mejor valorados, mientras que en otra comparativa publicada en El Confidencial las propuestas de Ciudadanos son las más destacadas. En este artículo no se pretende clasificar las propuestas de las distintas formaciones, sino realizar una síntesis de todas ellas para que cada lector pueda sacar sus propias conclusiones.

PSOE. Las medidas que propone el partido socialista se encuentran en las páginas 19 a 21 de su programa, donde previamente se hace un balance de la situación actual del sistema de I+D español. En cuanto a objetivos estratégicos, el partido de Pedro Sánchez se compromete a invertir el 2,5 % de los Presupuestos Generales del Estado en I+D+i civil, a crear un Consejo para la Ciencia presidido por el propio presidente del Gobierno y a promover un acuerdo social y político por la ciencia. También se pretende recuperar y consolidar a 10 000 investigadores en cuatro años según criterios de excelencia, fomentar la interacción y movilidad de personal y crear una Agencia Estatal de Investigación (algo que hizo el PP a última hora antes de estas elecciones), además de revisar y reformar el funcionamiento del CSIC. Por otra parte, se comprometen a simplificar los procedimientos administrativos que realiza el personal investigador y a garantizar una regularidad en la convocatoria de los proyectos. Por último, se prevé estimular la colaboración público-privada mediante programas específicos, crear una red de centros tecnológicos para la innovación industrial y desarrollar un plan para la difusión, la comunicación y la cultura científicas.

Podemos. Las propuestas del partido de Pablo Iglesias se recogen en las páginas 29 a 36 de su programa, cuya elaboración cuenta con la experiencia de profesores universitarios e investigadores. Entre ellas se incluye la estimulación de la vocación y divulgación científicas mediante colaboraciones con centros de investigación, el diseño de una carrera científica basada en el mérito y que ofrezca un progreso laboral a largo plazo, o la apuesta por investigadores sénior mediante un aumento del 100 % de las convocatorias posdoctorales dependientes del Gobierno central. Hay que destacar la convocatoria extraordinaria Margarita Comas, con la que se pretende recuperar a los jóvenes talentos que han tenido que emigrar para poder seguir investigando. Además, se comprometen a alcanzar el 2,7 % del PIB en inversión pública en I+D+i en 2017 y el 3 % en 2020, así como a crear un observatorio para la defensa de la transparencia en el acceso y la gestión de las instituciones investigadoras y universitarias. También se pretende garantizar el acceso a la cultura científica mediante la gratuidad de los museos de ciencia una vez al mes y promover la innovación en las empresas españolas, en especial entre las pymes.

Ciudadanos. Los objetivos y las medidas propuestas por Ciudadanos en materia de política científica, en la que también se ha contado con investigadores de centros públicos, se encuentran detallados en las páginas 147 a 160 de su programa. Los cinco objetivos principales que se marcan son fomentar la cultura científica en la sociedad, aumentar la inversión pública y privada hasta el 3 % del PIB anual, desarrollar el estatus de Centros de Investigación de Excelencia, potenciar la internacionalización de la actividad investigadora y diseñar una política de infraestructuras eficaz para la I+D. Para llevar a cabo el primero de estos objetivos se propone desarrollar una educación orientada al método científico y fomentar actividades divulgativas. También se plantea una ley de mecenazgo científico para reactivar la inversión privada en I+D y el mencionado estatus de excelencia para los centros altamente eficaces y competitivos, que contarían con un plan de autofinanciamiento sostenible. Se pretende asimismo promover la ayuda institucional para facilitar la búsqueda de recursos internacionales y modernizar los procedimientos administrativos para facilitar su gestión. Por último, se propone crear un Comité de Ciencia y Tecnología que asesore al Gobierno en el ámbito de la I+D y revisar y reformar el funcionamiento de todos los organismos públicos como el CSIC y las universidades.

Partido Popular. Las treinta y tres medidas propuestas por el Partido Popular se encuentran explicadas en las páginas 186 y 192 de su programa. El partido actualmente en el Gobierno promete impulsar ahora un acuerdo sobre la ciencia y superar el 2 % del PIB español invertido en I+D en 2020. También plantean impulsar la Agencia Estatal de Investigación, que fue aprobada de forma apresurada antes de estas elecciones, así como mejorar la comunicación y difusión de la información relativa a la I+D e impulsar procesos de selección abiertos más ágiles y la movilidad temporal de los investigadores. Además, se plantea promover la colaboración público-privada e impulsar la I+D+i empresarial y las pymes innovadoras. Por último, se comprometen a impulsar las vocaciones científicas y a alcanzar una posición de liderazgo en tecnologías poniendo como ejemplos la impresión en 3D o el big data.

IU-UP. El partido liderado por Alberto Garzón expone sus propuestas de I+D en las páginas 116-119 de su programa, en el capítulo «Hacia otro modelo productivo». En él se propone alcanzar una inversión del 3 % del PIB dedicado a la I+D para reforzar los campos de investigación y educación. También se pretende promover la investigación orientada a las necesidades sociales y respetuosas con el medio ambiente. Además, se plantea democratizar la planificación y gestión de los programas de I+D y aplicar el principio de precaución en la evaluación de programas. Por último, se pretende aprobar una nueva ley de la ciencia que asegure la coordinación entre la Administración Central y las comunidades autónomas y que establezca un marco adecuado de relaciones entre el sector público y las empresas.

UPyD. Por último, el partido de Andrés Herzog dedica a este campo nueve propuestas en las páginas 43 y 44 de su programa. En él se comprometen a alcanzar una inversión estable del 2 % del PIB anual y a retomar la carrera profesional del investigador. También se pretende optimizar el personal y los recursos, así como facilitar la movilidad de los investigadores. Se plantea, además, una evaluación periódica de los centros, potenciar las spin-off e incentivar las patentes.

En general, en la mayoría de los programas electorales ha habido una mejora notable respecto a elecciones anteriores en cuanto a la cantidad y la calidad de las propuestas en materia de política científica. Sin embargo, como no solo votamos en función de las promesas electorales sino también según el grado de compromiso y cumplimiento de estas, habrá que tener en cuenta la credibilidad de los partidos en relación con las medidas propuestas en I+D, algo que creo que el PP ha perdido en estos cuatro años. En cualquier caso, si tan solo se consiguiese llegar a un pacto estatal por la ciencia y se alcanzase el 2 % del PIB de inversión en I+D tal y como prometen la mayoría de los partidos, sería todo un logro. Esperemos que, como cantaba Iván Ferreiro, las promesas no se pierdan como lágrimas en la lluvia.

Entrada en El Huffington Post

Siempre hay alternativas

La fuerte crisis económica, política y social de estos últimos años en España ha puesto en evidencia la enorme brecha existente entre lo que la política es y lo que debería ser. Además de destapar la abrumadora corrupción que estaba escondida detrás de un sistema político aparentemente decente, ha servido para arrojar luz sobre la lamentable actitud de los políticos, que no hacen más que dibujarse ojos y oídos en la espalda para seguir haciendo lo que quieren al mismo tiempo que aparentan estar mirando y escuchando al pueblo.

Frente a este escenario, por más que algunos se empeñen en intentar hacernos creer que no hay alternativas posibles a la clase política actual, podemos y debemos estar convencidos de que sí las hay. Desde luego, sería alarmante que no existiera ninguna. En todo caso, este discurso es ya un clásico en política y lo único que pretende es que un país permanezca estancado en el miedo y la indefinición y, sobre todo, que no reaccione, por más que haya miles de motivos para hacerlo.

La detención de Rodrigo Rato, exvicepresidente del Gobierno popular de José María Aznar, debe ser la gota que colme el vaso. Cuando la clase política se ve constantemente salpicada por innumerables casos de corrupción, urge una regeneración inmediata, y hace falta aún más implicación ciudadana que la creciente de estos últimos años.

El cambio debe contar con la implicación de todos, para lo cual es imprescindible el activismo político y social de aquellos que tardan en implicarse en esta lucha con la necesaria y merecida intensidad, porque el mayor rechazo a una determinada forma de hacer política se expresa haciendo política, pero de forma diferente.

Por más que sea obvio el mayor interés de la sociedad española estos últimos años por la política, no es menos cierto que hablar de política e implicarse de forma activa son dos cuestiones totalmente distintas. Los ciudadanos, al reivindicar una nueva forma de hacer política, deben ser el motor que mueva la sociedad, el combustible para que esta funcione.

Aparte de ser el segundo país con más desigualdades económicas de la Unión Europea, España no se queda corta en lo que concierne a la corrupción, y es también uno de los más corruptos. Esta lacra moral ha pasado de ser una cuestión anecdótica a formar parte de la rutina política: los casos de corrupción sacados a la luz son ya más de lo mismo; podría decirse que lo anormal sería lo contrario.

Todo ello apunta a la imprescindible necesidad de una alternativa sólida y seria a todo lo que ha venido siendo la regla general. Hay que apostar por otro concepto de lo público, de lo político y de lo social. Hay que impulsar y exigir cambios a todos los niveles del Estado. En medio de tal calamidad política, cuando la sombra de la corrupción acecha a las esferas más altas de la Administración, es totalmente irresponsable e inconcebible por parte de la ciudadanía no buscar ni apostar por una alternativa. Así pues, tanto en las elecciones municipales de este mes de mayo como en las generales de septiembre, dime a quién votas y te diré quién eres. Somos lo que votamos. Así de sencillo.