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Gala Pin: “La relación de Barcelona en Comú con la oposición cambiará tras el 27-S”

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Gala Pin (Valencia, 1981), destacada activista vecinal y social del barrio de la Barceloneta en los últimos años, es ahora la nueva regidora del distrito de Ciutat Vella tras la victoria de Barcelona en Comú en las pasadas elecciones municipales. Repasamos con ella cómo han sido los primeros cien días de su partido en el Ayuntamiento.

¿Qué valoración haces de estos cien primeros días de gestión, en función de las medidas propuestas y realizadas?

Han sido unos cien primeros días en los que, además de ubicarnos y ver cómo funciona la Administración por dentro, hemos seguido el plan de choque que teníamos previsto. Por ejemplo, antes de verano aprobamos la ampliación de la dotación económica para aumentar las becas a comedores escolares; hemos ampliado también el presupuesto y modificado los criterios para las ayudas al alquiler, y ahora se están iniciando estudios para realizar las obras del tranvía por la Diagonal. En general, creo que estamos aplicando el plan de choque que habíamos propuesto.

¿Cuáles son las prioridades en el distrito de Ciutat Vella a día de hoy?

Actualmente, las prioridades son la regulación del modelo turístico, la aplicación de las becas comedor y las ayudas para la vivienda. Más en concreto, estamos abordandoel problema de las terrazas en coordinación con Urbanismo y la regulación de la música en directo en los bares, y se está realizando un seguimiento de las medidas para los pisos turísticos ilegales.

En relación con el turismo, como todos los veranos, en Barcelona emerge el problema del turismo masivo y de los pisos turísticos ilegales. ¿Qué medidas concretas se han tomado desde el Ayuntamiento para combatir estos problemas y descongestionar el distrito de Ciutat Vella?

La primera medida que tomamos fue la suspensión de las licencias turísticas para poder tener una foto fija y hacer un debate sobre el modelo turístico con todos los actores implicados. En Ciutat Vella hemos propuesto la posibilidad de que aquellos propietarios que tienen una multa por haber alquilado su piso de forma ilegal, lo puedan ceder durante tres años como vivienda social para condonar el 80% de su multa.

Por otra parte, hemos contactado con plataformas digitales como Airbnb para que nos faciliten información acerca de los propietarios de los pisos ilegales ya que, según la ley del turismo catalán, están obligados a hacerlo, y si se niegan, pueden ser multados por cada uno de los pisos turísticos sin número de licencia.

Por último, hemos iniciado una campaña de concienciación e información para los turistas, y ahora estamos empezando a estudiar medidas para hacer más efectiva la regulación de los vehículos eléctricos que circulan por Ciutat Vella.

La propuesta de Ada Colau de crear una red de ciudades-refugio contagió a diversos municipios y desde el Ayuntamiento de Barcelona ya se ha activado un correo (ciutatrefugi@bcn.cat) para centralizar los mensajes de ciudadanos que ofrecen su ayuda a los refugiados de Siria. ¿Cómo se está organizando la acogida de refugiados en Barcelona y qué tipo de coordinación mantiene el Ayuntamiento con el Gobierno español y la Unión Europea?

Aquí, por suerte, todos los partidos de la oposición han estado de acuerdo en que Barcelona se convierta en ciudad-refugio, y en el próximo pleno municipal se aprobará una moción para que esto sea así. Se han mantenido reuniones con el Gobierno catalán para articular esta acogida de refugiados y de momento el problema son los Estados europeos que frenan y bloquean la acogida.

Desde el Gobierno español, se ha instado a que la acogida de refugiados se haga a través de espacios profesionales y no de voluntarios, pero nosotros creemos que debe seguir habiendo una implicación ciudadana. En estos momentos, estamos trabajando en cómo se articulará.

Ada Colau estrenó su alcaldía deteniendo desahucios y recientemente el Ayuntamiento de Barcelona ha decidido multar a bancos que tienen pisos vacíos. ¿Se está consiguiendo reducir el número de desahucios?

En primer lugar, es importante recordar que la propuesta de las multas viene de una moción que presentó la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) el año pasado en distintos municipios. Las multas no tienen una voluntad recaudatoria, sino que lo que pretenden es incentivar que se movilice el parque de vivienda. En general, estamos encontrando más predisposición de las entidades financieras a colaborar, pero datos oficiales aún no tenemos.

De hecho, una de las cosas que más se ha denunciado desde los movimientos por el derecho a la vivienda es que, en una problemática tan grave como es la de los desahucios, no existan datos oficiales por ciudades. De todas formas, nosotros hemos propuesto que los distritos se impliquen mucho más en solucionar e incluso poder intervenir previamente durante los desahucios.

Hace poco presenciamos un enfrentamiento entre Guardia Urbana y vendedores ambulantes en plena Rambla de Barcelona, que acabó con varios heridos. ¿Cuál es la solución a este conflicto que plantea el Ayuntamiento para que no se repitan situaciones como la que se vivió en Salou este verano?

El fenómeno del top manta no es nuevo, y me parece escandaloso que la oposición critique ahora esta situación, cuando ellos no hicieron nada para tratar de resolverlo cuando tuvieron la ocasión. Nosotros creemos que, para poder encontrar una solución parcial a este problema, hay que abordarlo desde un punto de vista social, ya que tiene que ver con una ley de extranjería completamente injusta y con situaciones de precariedad vital.

Gracias a un estudio que se ha realizado sobre la población que se dedica a la venta ambulante, estamos diseñando ahora las soluciones con los propios manteros, trabajando en diferentes planes de formación y ocupación a medio-largo plazo según la situación particular de cada una de las personas que se dedican al top manta.

Barcelona en Comú se abstuvo en la votación sobre la asociación de Barcelona a la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI), posponiendo el debate hasta después de las elecciones. ¿Esta postura de indefinición no puede perjudicar las relaciones con otros partidos que apoyaron la investidura de Ada Colau, como ERC?

En primer lugar, no existe una postura de indefinición, ya que nosotros siempre hemos estado a favor del derecho a decidir. Nos sentimos orgullosos de que Barcelona en Comú sea un espacio plural donde hay gente independentista y gente que no lo es, pero el mínimo común denominador es aquel que tiene raíz democrática, y este es el derecho a decidir.

En cuanto al hecho de entrar en el AMI en el pleno extraordinario, creemos que se trataba básicamente de una medida electoralista, pensada en clave de elecciones catalanas. También creemos que la relación con los distintos partidos de la oposición cambiará tras las elecciones del 27-S, porque ahora estamos en un periodo electoral y todo el mundo está pensando en dimensiones no municipales.

De cara a las elecciones autonómicas, ¿mantiene el apoyo a la plataforma Catalunya Sí que es Pot en las próximas elecciones del 27-S?

Creo que ya hemos dejado claro que, como propuesta municipalista, hemos decidido no intervenir en las elecciones autonómicas. Ahora bien, como Barcelona en Comú es plural y es una confluencia de varios partidos, hay gente que pertenece a partidos y sí da apoyo a esta plataforma de forma particular.

Muchas tiendas locales de Ciutat Vella se ven obligadas a cerrar frente al creciente precio de los alquileres, que sólo pueden asumir las grandes multinacionales. ¿Qué medidas se proponen desde el Ayuntamiento para proteger y fomentar el comercio local y de proximidad?

Ahora, en Ciutat Vella, vamos a empezar a trabajar con un mapa histórico de la propiedad inmobiliaria que nos permita ver a quién pertenece el distrito y también cuáles son los flujos de capital, para estudiar si nos podemos adelantar a determinados movimientos.

Uno de los principales problemas es que muchas veces la gente no se puede permitir tener un comercio de proximidad pagando unos alquileres desorbitados, así que este estudio nos podría permitir desarrollar estrategias para que esto no sucediese.

En los próximos meses, el comisionado de Comercio se reunirá con todos los ejes comerciales de la ciudad para contrastar las medidas que están sobre la mesa, y también se lanzará una campaña para potenciar los productos de comercio de proximidad.

Durante estos meses les hemos visto realizar diferentes actos en las callescon el objetivo de explicarse y responder a las inquietudes de la ciudadanía. ¿Qué otras vías de comunicación existen con los vecinos barceloneses y cómo pueden implicarse más en la toma de decisiones que tienen lugar desde el Ayuntamiento?

En primer lugar, el próximo mes presentaremos el proceso de elaboración del plan de actuación municipal (PAM) y el de distrito (PAD), donde habrá diversos espacios de debate y decisión para que los vecinos puedan implicarse en su elaboración.

Por otra parte, vamos a trabajar con una herramienta llamada Ajuntament Respon, que será un espacio de rendición de cuentas de los cargos electos pero también un lugar donde los ciudadanos pueden hacer propuestas.

Como en Barcelona tenemos la suerte de contar con una cultura participativa, estamos trabajando para reformular y hacer más efectivos otros espacios de participación, como los consells de barri.

Tras el primer pleno municipal, muchos medios se hicieron eco de que la alcaldesa iba a cobrar el doble de lo prometido en su código ético. Finalmente se supo que la oposición impidió la rebaja de sueldo que proponía la alcaldesa y que Colau donaría la diferencia a entidades sociales. En ocasiones como esta, ¿vendría bien tener una web similar a la de Madrid VO para exponer la versión del Ayuntamiento?

Me gustaría aclarar que nosotros tenemos un código ético que indica que todos cobraremos 2.200€ mensualmente, por lo que, aunque oficialmente cobremos más, donamos la diferencia de nuestro sueldo a Barcelona en Comú. Nosotros planteamos en el primer pleno municipal que hubiera una rebaja del 27% en los sueldos de los regidores, pero la mayor parte de la oposición lo impidió.

En cuanto a la web Madrid VO, hemos estudiado la posibilidad de la web como vía de comunicación, pero preferimos espacios de comunicación directa con los ciudadanos para poder explicarnos cara a cara y que nos puedan preguntar directamente sus inquietudes.

Entrevista en El Huffington Post

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Los poderes financieros y el postureo ciudadano (Grecia y España)

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La noticia del tercer rescate de Grecia, a raíz de una teatralización de las negociaciones con el Eurogrupo y la posterior aceptación de las condiciones impuestas, así como la fractura interna del partido político heleno, Syriza, nos debe llevar directamente al rincón de pensar. Es obvio que la fractura interna de Syriza no hace sino evidenciar la lucha, tan intensa como contradictoria, de un partido político portador de un conjunto de exigencias de una ciudadanía harta de pagar todos los platos rotos de una crisis que parece tener como blanco solo a los ciudadanos, convertidos en responsables de una situación económico-social totalmente insostenible. Dicha fractura dentro de este partido es síntoma de la situación de quienes dicen apostar por el cambio, pero no están, decididamente, dispuestos a pagar el precio: hay quienes quieren hacer una tortilla habiéndose impuesto, paradójicamente, la línea roja de no romper ni un huevo. La verdad es que el cambio tiene un precio y solo lo merecen y experimentarán quienes estén dispuestos a asumir su coste, los que osen librar la batalla, que no deja de ser una de sentido común, ya que no podemos persistir en una misma política en un determinado país si resulta ser claramente incapaz de proporcionar soluciones satisfactorias a la situación que preocupa.

Si bien casi todos los acontecimientos de nuestro entorno político de estos últimos meses parecen refrendar la famosa cita «Dadme la moneda de un país y no me importará quién hace las leyes», ya va siendo hora de reconocer que los poderes financieros están sobrevalorados. En este sentido, no estaría de más una suerte de revisionismo pragmático para arrojar luz sobre lo que parece estar encaminado a ser considerado no ya una opinión, cuando menos verosímil, sino un hecho, resignadamente irrefutable. No obstante, si hay algo totalmente cierto es que el poder político no es ni tampoco se puede permitir la desgracia de ser esclavo de la máquina financiera. De hecho, no tiene por qué temerla, ni mucho menos aceptar sus diktats, ya que en ningún momento ha dejado de ser lo que es: el poder institucional que decide a todos los niveles.

Los poderes financieros utilizan el poder político como herramienta para preservar y proteger sus intereses, y hacen de las instituciones el espacio que permite a la clase económicamente dominante convertirse en la políticamente dominante. Hoy en día, la dimensión donde esta premisa tiene más contundencia es la Unión Europea, organización internacional de integración en la que los Estados ceden aspectos propios de su soberanía para una gestión común. Así, por lo tanto, queda definido el campo donde el establishment compone un espacio idóneo para el ejercicio de sus intereses.

Los poderes financieros utilizan el poder político como herramienta para preservar y proteger sus intereses, y hacen de las instituciones el espacio que permite a la clase económicamente dominante convertirse en la políticamente dominante…

Frente a la osadía y el chantaje de los poderes financieros no solo hay que resistir, sino también dejar en evidencia su cinismo, su desprecio por la dignidad de colectivos enteros y su carencia del más mínimo sentido de justicia. A este respecto, la mejor resistencia es la alternativa construida, promovida e impulsada desde, por y para los ciudadanos. La idea de que siempre hemos jugado ingenuamente al juego de estos magos financieros esperando una paradójica victoria mientras respetamos torpe y escrupulosamente todas y cada una de sus reglas es un hecho: nos hemos animado a entrar en un sinfín de partidas amañadas a conciencia, con las reglas ya definidas y en las que todo está ya atado y bien atado. Los trucos siguen siendo los mismos: hacernos creer que no hay alternativas posibles a la situación actual. Pero ¿quién dijo que tenemos que jugar todos a lo mismo, y que no podemos, bajo ningún concepto, redefinir las reglas?

Cuando la necesidad de cambio nos rezuma por cada poro de la piel y se seca con el primer viento que sopla en contrasentido; cuando la comodidad de lo inseguro bien seguro nos ata a los pies del inmovilismo político y social, es justo cuando el poder financiero descansa y se impone sin piedad. Por lo cual, solo un mandato político lo suficientemente claro a llevar una política de reafirmación de la soberanía de los pueblos es capaz de provocar un cambio estructural real. En esta dura lucha que requiere constancia sobra el postureo ciudadano, porque no tiene cabida en ningún plan serio de cambio. Hace falta apostar, de forma resolutiva y sin más consideraciones, por unas políticas claras de justicia, igualdad y bienestar ciudadano.

Cuando la necesidad de cambio nos rezuma por cada poro de la piel y se seca con el primer viento que sopla en contrasentido, es justo cuando el poder financiero descansa y se impone sin piedad

Actualmente, gracias a las redes sociales, los ciudadanos –a la vez que usuarios– gozamos de mayor capacidad comunicativa y organizativa, y disponemos de un entramado comunicativo inmediato, a distancia y con características expansivas ilimitadas. La disponibilidad de medios comunicativos por parte de la ciudadanía debilita el poder de imposición discursiva que ha formado parte de la actuación tradicional de los poderes económicos y, por lo tanto, crea espacios de empoderamiento para la lucha social. Dentro de la censura actual, aún queda cierto margen para la movilización ciudadana. Las próximas elecciones deben ser el toque de partida del cambio, un punto de inflexión en la corrupción que carcome el poder político y la afirmación de que apostamos por una nueva forma de hacer política, por y para los ciudadanos: sin diktats. Estamos todavía a tiempo de reaccionar, y de evitar así hacer lo mismo mientras esperamos, paradójicamente, resultados diferentes.

Este artículo ha sido escrito conjuntamente con José Miguel Resina

Entrada en El Huffington Post

Las claves del éxito de Barcelona en Comú

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Ada Colau será la próxima alcaldesa de Barcelona al ganar las elecciones con la candidatura ciudadana Barcelona en Comú, que apenas ha cumplido un año de vida. Un éxito rotundo sin precedentes que ha superado cualquier expectativa y un resultado histórico en la ciudad condal. ¿Cuáles han sido las claves de su triunfo?

Unidad. Fundamentalmente, uno de los mayores logros de Barcelona en Comú ha sido el de haber sabido formar una plataforma de unidad popular con unos objetivos claros y que ha sabido sumar el apoyo de distintos partidos políticos (Podemos, ICV, EUiA, Equo, Procés Constituent). Un proceso de confluencia de una izquierda siempre segregada que no terminó de cuajar en otras ciudades como Valencia o Sevilla. Toda una lección para aquellos partidos que aspiren a formar un frente sólido de izquierdas de cara a las generales, incluido Podemos, que no debe caer en la arrogancia de creerse el único partido de la oposición. Pablo Iglesias se equivocaba al afirmar que “el cielo no se toma por consenso”. Barcelona en Comú acaba de demostrar que sí es posible.

Participación ciudadana. En esta candidatura se ha demostrado que los principales protagonistas han sido los vecinos barceloneses. En las asambleas semanales de cada distrito se han realizado diagnosis de los barrios, preguntado a las asociaciones vecinales sobre sus necesidades y miles de personas han propuesto medidas para la elaboración de su programa electoral. Además, se ha podido elegir a los consejeros de distrito mediante unas primarias abiertas que ha sido posible gracias al desarrollo de nuevas herramientas democráticas, cada vez más indispensables. En definitiva, los ciudadanos nos hemos sentido más implicados en lo que concebimos como política. Si algo ha quedado claro desde el 15-M es que queremos participar en ella de forma regular y natural, sin tener que esperar cada cuatro años a que se abra el candado de la democracia. La puerta debe permanecer siempre abierta.

Transparencia. Ada Colau publicó en su blog su declaración de bienes y la declaración de la renta. Mientras tanto, Esperanza Aguirre protestaba porque alguien había filtrado sus datos de la renta. Aquí radica la diferencia entre alguien que no tiene nada que esconder frente a la opacidad del que teme ser descubierto. En una época donde la sociedad está tan escarmentada por la corrupción, necesitamos más que nunca actos de transparencia como el de Colau que logren devolvernos la confianza en la política. Por otra parte, la nueva alcaldesa de Barcelona deberá publicar la agenda con los actos públicos y reuniones, así como los criterios de contratación de los cargos, tal como establece su código ético.

Humildad e ilusión. Uno de los puntos fuertes de Barcelona en Comú ha sido saber combinar la ambición del ganador con la humildad del buen perdedor, al más puro estilo Guardiola. Ada Colau ha sido capaz de transmitir humildad haciendo referencia a sus orígenes, pero al mismo tiempo desde el principio dejó clara su intención de ganar. Una imagen que dista mucho de aquellos políticos arrogantes, distantes y con los que no nos sentimos identificados. Las palabras de Colau tras saberse ganadora reflejan muy bien este espíritu: “Es la victoria de David sobre Goliat“.

En estos tiempos de revolución democrática que vivimos, debemos aprovechar la oportunidad de cambio político para ser una ciudadanía cada vez más exigente. Así pues, los partidos tradicionales deberían comenzar a tomar nota de las nuevas formas de hacer política si quieren subsistir con el paso del tiempo. A partir de hoy, Ada Colau tendrá que asumir el difícil reto de demostrar que es posible gobernar con y para los ciudadanos. Como decía Spiderman: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Entrada en El Huffington Post

Ada Colau, alcaldable con Barcelona en Comú: “Si aspiras a controlar los recursos públicos de toda una ciudad hay que dar máxima transparencia y ejemplaridad”

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Ada Colau Ballano (Barcelona, 1974) se convirtió en una de las caras más conocidas del activismo social en España como portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, con la que consiguió durante cinco años hacer frente a los desahucios y reivindicar la dación en pago. Un año después de haber dejado la portavocía de la PAH, Colau ha dado el salto a la política encabezando la plataforma ciudadana Barcelona en Comú, con la que se presentará como candidata a la alcaldía de Barcelona en las próximas municipales del 24 de mayo. Algunas encuestas la sitúan como favorita para ganar las elecciones.

Barcelona en Comú nace para rescatar las instituciones y hacer frente a la situación de emergencia social que sufren muchos colectivos en Barcelona. ¿Cuáles son las prioridades y los mayores retos a la hora de recuperar Barcelona?

Nosotros hemos distinguido tres bloques prioritarios. En primer lugar, nosotros surgimos porque en Barcelona existe una clara situación de emergencia económica que pone en peligro la vida de la gente. El hecho de que Barcelona sea una ciudad con muchos recursos pero mal distribuidos debido a las políticas actuales ha originado que se dispare la desigualdad y ha propiciado que existan barrios mucho más ricos que otros. Por tanto, queremos hacer una política que permita hacer frente a esa desigualdad y que garantice al mismo tiempo los derechos básicos (vivienda, alimentación, sanidad, educación). Este sería el primero de los tres bloques. El segundo sería generar ocupación y luchar contra la precariedad reorientando el modelo productivo. Es decir, hasta ahora Barcelona ha hecho una apuesta muy fuerte por el monocultivo del turismo fomentando un modelo económico insostenible a largo plazo. Por tanto, habría que apostar por el comercio de proximidad o por la rehabilitación energética y urbana en general, sectores estratégicos que puedan generar ocupación de calidad y no precaria, además de un modelo económico de futuro y sostenible. El tercer bloque sería mejorar la calidad democrática de nuestras instituciones, luchar contra la corrupción y las malas praxis, para lo que hemos aprobado un código ético mediante un proceso participativo.

¿Cuáles son las principales premisas de este código ético?

Hemos limitado el número de mandatos a dos ―excepcionalmente tres si se valida mediante una consulta ciudadana― y el sueldo de los cargos electos a 2200 euros como máximo, además de eliminar las dietas por asistir a reuniones o los coches oficiales. Por otra parte, también proponemos algunos mecanismos de rendición de cuentas como, por ejemplo, la publicación de la agenda, que incluya no solo los actos públicos, sino también todas las reuniones que se lleven a cabo. Además, incluimos la posibilidad de revocar los cargos en caso de que haya incumplimiento de los compromisos.

Hace poco has publicado en tu blog personal tu declaración de bienes y tu declaración de la renta. ¿Crees que la única forma de combatir la corrupción es mejorando los mecanismos de transparencia?

No es la única manera, pero creo que la publicación es una cuestión de mínimos. Si aspiras a controlar los recursos públicos de toda una ciudad hay que dar máxima transparencia y ejemplaridad. Después de todos los casos de corrupción que ha habido debería ser obligatorio y no voluntario publicar tanto la declaración de bienes como la agenda con los actos públicos y reuniones. Hay que reivindicar transparencia para que la ciudadanía pueda vigilar, pero al mismo tiempo también se deben mejorar las leyes para combatir la corrupción, como por ejemplo acabar con las puertas giratorias. Es decir, hay que hacer todo lo posible para prevenir los casos de corrupción mediante mecanismos de transparencia, pero también hay que penalizar la corrupción para terminar con la impunidad.

Entonces, el hecho de que haya más corrupción en los países del sur de Europa que en los del norte ¿es debido a que tienen mejores mecanismos de transparencia en sus instituciones, o hay que tener en cuenta otros aspectos socioculturales?

En cualquier caso, si existe una cultura de tolerancia o impunidad es porque se ha creado o fomentado. Clarísimamente, en España esta cultura de la impunidad nos llega del franquismo, cuando las mismas élites que habían controlado la economía durante la dictadura con unas malas praxis propias del caciquismo se mantuvieron prácticamente intactas tras la transición. Por tanto, la cultura democrática es algo que se construye y que se puede cambiar mediante incentivos. Hay que preguntarse a quién le interesa este discurso de que España es un país de pillos o pícaros donde todos somos potenciales corruptos. Este discurso solo les interesa a los grandes corruptos que quieren que nada cambie.

Barcelona en Comú ha sido la primera candidatura municipal que ha sometido la elección de consejeros de distrito a primarias abiertas. ¿Cómo se llevo a cabo este proceso?

Hasta ahora los partidos políticos siempre han designado a dedo a los responsables de cada distrito. Por tanto, la elección directa de los consejeros de distrito es una demanda histórica del movimiento vecinal en Barcelona con la que se pretende incrementar la vinculación entre representantes y representados. Como el número total de consejeros que vamos a tener no se sabrá hasta después del resultado electoral, hemos realizado una elección simbólica de un consejero por cada distrito. Cuando sepamos el número total se elegirá al resto de la misma manera, mediante unas primarias abiertas donde puede presentarse quien quiera y votar cualquier vecino de Barcelona.

Y ahora se acaba de elaborar el programa del partido, en el que los ciudadanos han aportado sus propuestas mediante la tecnología de DemocracyOS. ¿Cómo evalúas el uso de las nuevas tecnologías como herramientas democráticas?

Evidentemente, lo presencial sigue siendo imprescindible, pero es verdad que las nuevas tecnologías proporcionan herramientas baratas para que todos los ciudadanos puedan participar en la toma de decisiones. Es increíble que las administraciones no las estén utilizando en pleno siglo XXI. Por nuestra parte, hemos conseguido que participen miles de personas aportando ideas para elaborar el programa.

¿A qué crees que es debido que Barcelona sea el cuarto destino que más defrauda al turista?

Todos estamos a favor del turismo, pero de una manera sostenible. Actualmente tenemos en Barcelona un turismo que está totalmente fuera de control en manos de los grandes lobbies, que sacan beneficios a través de la sobrexplotación del turismo de masas. Por una parte, este modelo es injusto para los vecinos que viven en los barrios más afectados, donde sufren problemas de convivencia y de especulación, ya que encarece el alquiler de las viviendas y el comercio de proximidad acaba cerrando. Y por otra parte, si dejamos que el turismo sea explotado por los mercados que solo piensan en sacar beneficios a corto plazo, la identidad de la ciudad acabará por ser arrasada. Esto se puede ver en Ciutat Vella, donde cada vez quedan menos vecinos y van quedando únicamente las mismas tiendas que hay en cualquier otra ciudad. Esto acaba por destruir el alma e identidad de la ciudad y acaba defraudando al turista.

¿Cuáles fueron las mayores dificultades que habéis tenido a la hora de cerrar la confluencia con Podem, ICV-EUiA, Procés Constituent, Equo?

Me gustaría dejar claro que Barcelona en Comú es ante todo una confluencia con la gente, no una simple coalición de partidos. Por otra parte, hemos querido sumar el esfuerzo de todas aquellas organizaciones políticas que crean que hay que cambiar las maneras de hacer política hacia un modelo democrático donde los ciudadanos sean los verdaderos protagonistas y donde los objetivos que tenemos en común vayan por delante de las siglas. Este proceso de confluencia no fue una tarea sencilla ya que se debieron conjugar las diferentes culturas de cada partido. Finalmente se trabajó para formar una lista electoral donde todo el mundo se sintiera representado pero sin que funcionase por cuotas.

¿Y las discrepancias con las CUP?

Nosotros les invitamos a participar en el proyecto ya que entendíamos que coincidíamos en lo básico y estuvieron participando al principio en la elaboración del código ético. Sin embargo, finalmente se distanciaron ya que discrepaban en algunos aspectos como la limitación del sueldo. También fueron críticos con la presencia de ICV por haber participado en gobiernos anteriores de la ciudad. Nosotros entendemos que si quieres formar un proceso amplio para ganar hay que sumar el máximo de esfuerzos, donde cada uno debe ceder un poco. Pero es totalmente legítimo que la CUP vaya sola y nosotros siempre tenemos la puerta abierta a cualquiera que comparta los objetivos.

¿A qué se debió el cambio de nombre de Guanyem Barcelona a Barcelona en Comú?

Cuando presentas una candidatura con opciones de ganar te empiezan a pasar muchas cosas raras. Primero, un asesor del PP valenciano solicitó registrar el logo de la marca, y luego, más tarde, un personaje bastante siniestro, Julià de Fabián, registró dos días antes que nosotros el nombre de Guanyem como partido a nivel estatal. Lo hemos impugnado jurídicamente, pero todo esto tarda en resolverse y cambiamos a este nombre, que nos gusta.

¿Has recibido algún tipo de censura en los medios de comunicación?

Digamos que he recibido un trato desigual. En algunas ocasiones ciertos grandes medios, aquellos que tienen una relación de dependencia con los bancos, me han censurado, ridiculizado o incluso tratado de criminalizar. Creo que es importante que tratemos de explorar los diferentes medios que existen. También ahora, por suerte, disponemos de internet y las redes sociales, que nos permiten proporcionar información propia y directa que antes no teníamos.

Hace poco te pudimos ver junto a Wyoming apoyando tu candidatura. ¿Es siempre importante la presencia de algún personaje mediático para dar visibilidad a la candidatura?

Sí, pero no se trata simplemente del apoyo de alguien mediático; gente mediática hay mucha. Wyoming es alguien que se ha comprometido con determinados valores y ha defendido posturas incómodas que muchas veces le han podido costar su puesto de trabajo.

Entrevista en El Huffington Post

Sueños, deseos y compromisos

Guanyem Valencia

 

Xosé M. Souto González. Profesor de didáctica de las ciencias sociales en la Universitat de València y participante en Guanyem València.

Cuando las situaciones de vida más precarias desaparecen de las noticias o se vuelven tales convertidas en elementos dramáticos y espectaculares sospechamos que hay algo bajo la apariencia de normalidad. Sabemos que existen desigualdades sociales basadas en el dominio de unas pocas personas sobre una gran mayoría que vende su esfuerzo, su trabajo, por un escaso salario. E incluso intuimos que otras personas ni siquiera tienen derecho a un trabajo, ni a vivienda, ni pueden acceder a una buena alimentación y cultura. Sencillamente vagan como sombras invisibles en un mundo de apariencias.

En estos momentos, nos rebelamos o consentimos la dominación. Hace cuatro años, en un mes de mayo agitado por las emociones compartidas de la búsqueda de la dignidad perdida, se denunciaron injusticias que nos acosaban. Encontramos a otras personas que compartían con nosotros la rebelión contra un poder que se decía anónimo: los mercados. Y personificamos la ira y la rabia en sus mandarines políticos, esos que gobiernan para que otros manden. Pasada la inicial respuesta vivida y sentida, la mayoría se fue adaptando otra vez a la sumisión y obediencia ante lo irremediable: nada se podía cambiar. Cada uno era responsable de sus actos y habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades, como se repetía una y otra vez desde las instituciones del poder político.

Sin embargo, en estos primeros meses de 2015 resurge la esperanza de poder cambiar la situación. Pero cambiar ¿qué? Se hace alusión a un sueño, al anhelo de una emancipación popular y de echar a los corruptos. Para que podamos mudar la situación de injusticias es preciso que seamos conscientes de los problemas cotidianos. Estos no se originan en los sueños ni en estados del inconsciente; son reales y nos acechan en forma de paro, de condiciones laborales precarias, de tener que pagar para disponer de un cuidado sanitario, de la ausencia de becas que compensen las desigualdades sociales, de vernos empujados a emigrar para buscar trabajo y derechos sociales fuera del lugar donde hemos nacido. Necesitamos mudar los sueños en deseos colectivos. Pensar sin miedo y con confianza en nuestros amigos, compañeras, vecinos. Y eso empieza por uno mismo en sociedad.

Empieza por organizarse en sociedad sin tabúes ni prejuicios, pero también denunciando a quienes manipulan para solo alcanzar el poder simbólico: el poder político-administrativo. Los deseos colectivos son algo más que juegos de palabras, por muy bonitas que sean las metáforas. Crecen desde el interior de los sentimientos y las reflexiones individuales y toman cuerpo en una ciudadanía compartida. Y ello supone romper con las barreras del individualismo, algo difícil de alcanzar cuando la comunicación se halla en un limbo espacial y no miramos a los ojos, sino a una pantalla publicitaria.

Los deseos colectivos se construyen desde la escucha de las voces de las emociones personales, que consiste en saber percibir las miradas de otras personas, los ecos de los problemas que surgen en los barrios, en los centros sanitarios, en las escuelas… Y para esto hay que conocer cómo funciona la sociedad y cómo viven las personas. Se trata de superar el sueño individual para alcanzar el compromiso ciudadano. La ciudadanía se basa en compartir derechos y deberes en una sociedad construida desde el diálogo y el debate. Supone saber convivir con los diferentes, con los que no tienen las mismas emociones, ideas y habilidades, pero comparten la dignidad de ser ciudadanos; personas con derechos y deberes.

Esta manera de enfocar la ciudadanía es la que han desarrollado algunas personas y colectivos desde aquel 15M y ya antes en otros movimientos asociativos, y, por qué no, algunos sindicatos y partidos. Movimientos sociales de distinta índole que permitieron alcanzar importantes cuotas de bienestar en la defensa de los derechos cívicos. Urge recuperar la organización colectiva para no sucumbir en la idealidad de la saturación de palabras, mensajes y otras jergas que se ocultan bajo las voces en las que hay negocio y emoción. Deslindar ambas no siempre es fácil en la sociedad actual. Mi experiencia en la construcción del movimiento político Guanyem-Volem de Valencia me anima a participar en foros como este para animar a otras personas a ofrecer sus puntos de vista sobre actuaciones semejantes.

No obstante, los foros sirven para eso: compartir ilusiones, proyectos. Después es preciso trabajar con constancia para que dichos proyectos se transformen en acciones emancipadoras. En primer lugar, para romper las cadenas de la invisibilidad de quienes viven ocultos en la espesa niebla de las noticias que no se publican. Después, en hacernos conscientes de los elementos que definen un espacio público, aquel donde los beneficios financieros quedan relegados a la consecución de un bien ético, que sepa definir las condiciones materiales de la comunidad social. Y eso se construye cara a cara. Tengo mis dudas de que con el botón de «Me gusta» se pueda elaborar una acción concreta que modifique la existencia de una persona y un colectivo. Porque cuando miramos a la cara a otra persona buscamos su complicidad en la comunicación, o bien la descartamos por ser contraria a nuestros intereses.

No quiero impugnar las ventajas de una comunicación telemática e instantánea, pero sí cuestionar las falacias de una democracia comunicativa que se ciñe a palabras frías en las pantallas de productos empresariales. Me agrada la comunicación sincera y honesta, esa que no se oculta bajo un nick o alias. Para ello es preciso participar políticamente en contacto con las personas allí donde están y sienten. Eso sí es una política nueva.

Información de usar y tirar

Portadas Periódicos Banco Santander

En esta sociedad de inmediatez y exceso informativo, resulta curioso observar cómo las noticias que encontramos en los medios digitales tienden a ser cada vez más breves, sintéticas y superficiales. Es decir, a pesar de que ahora disponemos de mayor cantidad de información, parece que los contenidos se han vuelto menos sustanciosos. En medio de la avalancha de noticias que recibimos diariamente, tratamos de asimilar como podemos los titulares que nos parecen más relevantes, los ojeamos de manera fugaz y dispersa en nuestros dispositivos móviles e intentamos economizar al máximo el tiempo invertido en procesarlos, sin permitirnos, en muchas ocasiones, contrastar todo lo que leemos. Debido a la imposibilidad de filtrar y retener toda la fast-information que gobierna en esta sociedad líquida, nuestro cerebro se ve forzado a digerir rápidamente todo lo que encuentra en los medios para procesarlo e inmediatamente vomitarlo, liberando espacio para la cabida de nueva información.

Ante la continua demanda de primicias rápidas y atractivas, los grandes medios de comunicación compiten en busca de nuevas exclusivas que logren cautivar a nuevos lectores. En esta guerra de medios, donde suele primar la novedad sobre la rigurosidad, parece que resulta rentable publicar una exclusiva todavía por confirmar, si con ello se consigue aumentar las ventas o contentar a determinadas influencias políticas que se esconden detrás de los medios, y rectificar posteriormente con una nota a pie de página que no dañe la credibilidad del periódico. Últimamente, hemos presenciado algunos casos en los que medios de tirada nacional se han visto obligados a rectificar sobre noticias que han ocupado las portadas durante varios días, como El Mundo sobre el caso Cuadrifolio, La Razón sobre el padre de Tania Sánchez o El País sobre el currículum de Monedero.

El pasado mes vimos cómo el banco Santander, en una clara demostración de poder, fue capaz de comprar las portadas de los principales periódicos españoles en un mismo día. Una semana más tarde, las portadas de estos diarios ignoraban o apenas daban relevancia a la noticia de la lista Falciani, que revelaba que la familia Botín ocultaba cerca de 2000 millones de euros en paraísos fiscales. Esta aparente coincidencia no deja de ser fruto de la profunda crisis, tanto económica como de credibilidad, que está sufriendo buena parte de la prensa tradicional en España, probablemente asociada con el descenso del número de ventas en los últimos años. Cuando un medio percibe la mayor parte de su financiación a través de la publicidad, la libertad de un periódico y la capacidad de realizar investigaciones independientes de intereses empresariales o políticos pueden verse mermadas por las presiones internas de aquellas empresas privadas que proporcionan sus principales ingresos publicitarios. Como confesaba Iñaki Gabilondo en su entrevista con Pablo Iglesias, «cuando un periódico entra en bolsa, se suicida». Si, por ejemplo, un periódico está en manos de una empresa cuyos principales accionistas son los bancos, puede que no le interese dejar en buen lugar a opciones políticas que estén en contra de los intereses de estos bancos. La alternativa, en estos últimos tiempos, a la decadencia de la prensa tradicional se constituye en nuevos proyectos de periodismo profesional e independiente que intentan minimizar la dependencia económica de la publicidad como Eldiario.es, Infolibre, la revista Alternativas económicas o La Marea, y espacios donde los ciudadanos de a pie pueden expresar sus opiniones, como el ofrecido por El Huffington Post.

En una sociedad tan dependiente de la información, es indiscutible que los medios de comunicación tendrán un papel decisivo en este año electoral. Es por ello por lo que debemos permanecer alerta ante cualquier tipo de manipulación informativa y tratar siempre de filtrar, contrastar y retener cualquier noticia que llegue a nuestros oídos. Recordemos que la manipulación no se limita únicamente al contenido que se incluye o excluye en la noticia, sino que concierne también a la visibilidad que se le da en función de su relevancia. Por otra parte, desde el punto de vista de la ética periodística, la aparición de nuevos medios libres e independientes y de espacios de periodismo ciudadano que garanticen una información contrastada, plural y sin censura, además de transparencia en sus formas de financiación, es hoy más necesaria que nunca. El futuro del periodismo en España se intuye incierto a la espera de una revolución en los medios. Puede que, al igual que está sucediendo con los partidos políticos, a los medios de comunicación les viniese bien un buen lavado de cara.

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Recuperar Barcelona: crónica de una revolución democrática

2015-02-04-AdaColau

«Quien tiene el poder nos ha declarado la guerra, por eso hoy vamos a unas elecciones, para echarlos, para ganar Barcelona y para hacer política entre todos y todas». Con estas palabras concluyó Ada Colau el acto de presentación de la plataforma ciudadana Guanyem Barcelona en el barrio del Raval, celebrado el pasado 24 de enero en la plaza Vázquez Montalbán. Con el objetivo de que los propios vecinos puedan debatir y decidir sobre el futuro de sus barrios, Guanyem Barcelona propone rescatar la democracia y recuperar la ciudad mediante un proceso de empoderamiento ciudadano y de confluencia que ha tomado forma tras llegar a un acuerdo con ICV-EUiA, Podemos, Procés Constituent y Equo para converger en una candidatura conjunta en las próximas elecciones municipales.

Al inicio de la sesión, una de las portavoces de Guanyem, Gala Pin, introdujo algunos de los aspectos que más preocupan en el barrio del Raval, como los recortes en educación que sufren los niños o la desatención de los ancianos por falta de recursos, y se hizo eco de otros problemas como los derivados de los lobbies turísticos o los casos recientes de violencia policial. A continuación, Rosa Cañadell recordó que, ante una ley de educación catalana que sigue apostando por los conciertos educativos ―«Una anomalía dentro de la Unión Europea que solo sucede en España y Bélgica»―, es necesario promover una iniciativa legislativa popular que garantice la educación gratuita a todo el mundo.

Durante el acto también tuvieron voz algunos de los colectivos que más discriminación sufren en el barrio del Raval. Mar Pulido, en representación de la asociación El Espacio del Inmigrante, se refirió al apartheid sanitario, a las persecuciones permanentes que acechan a los inmigrantes y a la necesidad de establecer lazos desde abajo. También dos representantes del colectivo Prostitutas indignadas hablaron sobre la dificultad de ejercer su oficio cuando son criminalizadas y marginadas por la sociedad y reivindicaron políticas públicas que garanticen sus derechos y la seguridad de aquellas mujeres que están en contexto de trata con fines de prostitución forzada.

Respecto al abuso policial, se pudo escuchar el testimonio de Gerardo Ariza, antiguo ciudadano del barrio y amigo de Juan Andrés Benítez ―que murió en 2013 tras ser violentamente detenido por los Mossos d’Esquadra―, quien recordó la facilidad con la que se absuelve a los agentes y alabó la valentía de los vecinos que grabaron en vídeo las agresiones policiales. También intervino Silvia García, defensora de la reapertura del conocido caso 4F tras la emisión del documental Ciutat Morta y amiga de la fallecida Patricia Heras, que puso de relieve las preocupantes dudas que suscita el documental sobre el sistema judicial y los casos de tortura policial denunciados en los últimos años. En 2013, la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura registró en España a 527 personas que denunciaron tortura, 83 solo en Catalunya. Además, Amnistía Internacional ya alertó al Gobierno catalán de que tomase medidas con los agentes condenados por tortura. Hace tan solo unos días, cuatro mossos apalearon a un chico que les pidió identificación.

Ada Colau cerró el turno de intervenciones denunciando las políticas del Ayuntamiento, que únicamente favorecen a los lobbies hoteleros, inmobiliarios y especuladores y que no han revertido en el bienestar de los vecinos barceloneses. Como recuerda el documental Bye Bye Barcelona, la ciudad se ha convertido en un parque temático considerado el cuarto destino que más defrauda al turista a causa del turismo de masas. Por último, antes de responder a las inquietudes de los vecinos, Colau insistió en la necesidad de combatir la violencia, desde la inmobiliaria hasta la policial, y homenajeó a Itziar González, la exregidora de Ciutat Vella amenazada de muerte por enfrentarse a las mafias del sector hotelero, declarando que le gustaría que regresase a la política. Porque si queremos poder decidir en las cuestiones que nos afectan como la educación o sanidad, recobrar la confianza en los cuerpos de seguridad y no ser expulsados de nuestros barrios ante un turismo invasivo, únicamente dando un paso enfrente podremos recuperar Barcelona para transformarla en aquella ciudad con la que todos soñamos.

Vídeo resumen de la presentación de Guanyem Barcelona en el barrio del Raval:

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