Archivo del Autor: Manel Souto

Iván Ferreiro: “Los científicos serán los poetas del futuro”

2016-11-12-1478956828-4288377-ivnferreiro-thumb

Iván Ferreiro (Nigrán, 1970) es uno de los compositores que más ha contribuido a popularizar la ciencia. En sus letras habla del cosmos, del Síndrome de Münchhausen, del Bosón de Higgs. Ahora acaba de sacar su quinto álbum de estudio, CASA, quizás el mejor de toda su carrera.

El pasado miércoles presentó el disco en directo en la sala Barts de Barcelona.

Empecemos por la portada del disco, en donde se puede admirar a Laniakea, ese supercúmulo de galaxias al que pertenece nuestra Vía Láctea y que, junto al título, parece toda una declaración de intenciones. ¿Todas estas galaxias son nuestro hogar?

Por lo menos es nuestro vecindario, aunque todavía no tengamos los medios para ver las casas de nuestros vecinos. Yo no sabía que existía Laniakea hasta que una amiga mía, la doctora en neurociencia María Pedraza, preguntó por Twitter por qué ningún músico había hecho una canción sobre Laniakea.

Después de hacer la canción, y a la hora de hacer la portada, me pareció que Laniakea era una idea muy buena, me gusta pensar que lo convierte todo en más universal. No solamente universal a nivel del espacio, sino también a nivel personal. Creo que la portada habla de abrir nuestras cabezas y de que realmente ahí es donde vivimos. Y a mí me encantaría conocer a nuestros vecinos.

En algunas canciones de tus últimos discos haces varias referencias a la inmensidad del cosmos. ¿Tienes la esperanza de que algún día podamos descubrir vida extraterrestre?

La verdad es que no sé si voy a llegar a verlo algún día porque la vida del ser humano no es gran cosa a nivel de tiempo, pero espero que en algún momento lo consigamos. Y me gustaría encontrar, no solamente vida extraterrestre, sino vida inteligente para poder hacerles un par de preguntas. Por ejemplo: ¿tenéis música? ¿Tenéis sentido del humor?

Para mí sería la noticia más importante que podríamos recibir. Creo que estamos muy pendientes de Trump o de Belén Esteban. Cuando, como humanidad, nos demos cuenta de que vivimos en el mismo planeta y de que podemos hacer proyectos más ambiciosos, empezaremos a tomamos en serio lo de buscar la vida afuera. En algún momento espero que alguien invente un motor que ruede más rápido que la velocidad de la luz, porque necesitamos ir bastante más rápido. Para mí sería la gran noticia de toda la historia de la humanidad.

¿Crees que en televisión hay poca ciencia y música en directo y demasiada política y fútbol?

Sin duda. Realmente, la música no existe o no funciona en la tele. Respecto a la ciencia, creo que nadie ha hecho un programa como dios manda. Tenemos el remakede la serie Cosmos de Carl Sagan, que es maravilloso. La vi con mis hijos, y es increíble la forma en la que ellos asumieron y entendieron todo. Se habla de la ciencia como algo muy complicado, pero no hace falta saber fórmulas matemáticas. Bastaría con que te expliquen cuál es el tamaño del universo, qué es el tiempo o qué es el ADN, así, por encima. Creo que nadie se ha tomado en serio hacer un buen programa de ciencia. Cosmos fue lo más emocionante que vi este año, y creo que la divulgación científica debe ser emocionante. A mí me gusta la ciencia por la parte emocional y filosófica que conlleva. Con que le dedicasen el 3% de lo que dedican al fútbol para enseñarnos algo, creo que sería bastante genial.

A lo largo de tu discografía has hablado de números primos, biología pura, metafísica, e incluso has titulado Bosón de Higgs una de tus canciones. ¿De dónde sacas la influencia para introducir todos estos términos científicos en las letras de tus canciones?

Leo mucha ciencia ficción, me ayuda a acercarme a ciertos conceptos. Realmente, para construir canciones es perfecto, ya que son conceptos muy grandes y potentes. Creo que todos los que oímos música sentimos que nuestras emociones son grandes y potentes. No hay nada más bonito que comparar cualquier cosa con el tamaño del universo y las cosas que nos ofrece. Tanto las cosas grandes como las pequeñas, como un átomo o un electrón. Supongo que llevamos muchos siglos hablando de dios y buscando explicaciones que nos han permitido adentrarnos en nosotros mismos y tener una espiritualidad. Considero que la verdadera espiritualidad ahora va a estar en la ciencia. Creo que los científicos van a ser los poetas del futuro.

Dos de las primeras canciones que pudimos escuchar del nuevo disco, Pensamiento circular y Casa, ahora vivo aquí, rezuman sentimientos de nostalgia y morriña. ¿Tiene algo que ver tu regreso a las tierras gallegas de Val Miñor, donde has grabado parte de este disco?

Creo que Galicia está muy dentro de mis canciones. Lo curioso de la gente que nos movemos mucho es que al final tenemos muchas casas. Cuando estás en Galicia, echas de menos el resto, y cuando estás por ahí, echas de menos Galicia. Es como si tuviese la morriña insertada en el corazón, como una especie de microchip. Pero si tuviese que elegir un centro del universo sería Gondomar, me parce el sitio adecuado. Se supone que dios se echó a descansar en las rías gallegas.

A raíz de la muerte de Leonard Cohen, día triste para la música, he leídoun artículo de la agencia SINC que dice que las canciones tristes nos hacen sentir mejor porque generamos más dopamina…

Totalmente de acuerdo. La gente dice que este disco es más luminoso, pero yo creo que todos mis discos son luminosos porque enfrentar la tristeza desde las canciones hace que la dopamina se nos dispare, y esto parece incluso hermoso. Las cosas tristes son horribles en sí mismas pero, cuando vienen en una canción, te das cuenta de que puedes mirarlas a la cara y convivir con ellas. Hay algo realmente mágico en escuchar y tocar música. Así como es bueno hacer deporte, creo que deberíamos usar también la música como terapia, y nuestros hijos deberían saber que tienen la herramienta de las canciones increíbles antes de usar Valium.

En este disco se cuelan dos personajes de cómic, Galactus y el Doctor Manhattan de Marvel y Watchmen respectivamente. ¿Sigue despierta tu afición por la ciencia ficción?

Mi pasión por los cómics y la ciencia ficción empieza con Spiderman y Star Wars. Le he dado muy duro a la ciencia ficción. Creo que Asimov y Philip K. Dick son maravillosos. En este disco está muy presente la ciencia ficción, hay mucho de Robert J. Sawyer o de Poul Anderson. Los personajes de Galactus y el Doctor Manhattan son muy filosóficos, tienen que ver con el tejido de la realidad y de cómo es el mundo.

Para acabar, ¿eres más de la serie Breaking Bad o The Big Bang Theory?

Soy más de The Big Bang Theory. Me gusta mucho Breaking Bad pero después del final no pude ver otras series donde hubiese demasiada maldad. Ahora, en esta temporada, estoy buscando mucho más la luz. En la película La juventud, de Sorrentino, hay una escena en la que el actor se viste de Hitler y le dice a Harvey Keitel que, entre el horror y el deseo, él se queda con el deseo. Yo creo que estoy en la misma situación. Y la verdad es que, cuando vi los dos primeros capítulos de The Big Bang Theory, me enamoré de la serie.

Anuncios

Cuatro motivos por los que hacen falta más científicos en política

Hispanic scientist examining molecular model

 

Hoy en día, la mayoría de nuestros políticos disponen de un perfil académico normalmente basado en los campos de las ciencias sociales o jurídicas y las humanidades. Si bien en los últimos tiempos hemos podido ver algunos científicos que decidieron dar el salto a la primera línea política, como Javier Solana, Alfredo Pérez Rubalcaba, Gaspar Llamazares o Pablo Echenique, sigue siendo bastante inusual encontrar políticos con una clara formación científica. He aquí algunos de los principales motivos por los que creo que todavía se siguen necesitando más científicos dentro de la arena política española.

Fomento de la cultura científica. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, sorprendió a todo el mundo cuando en una rueda de prensa supo responder a una pregunta sobre computación cuántica. Desafortunadamente, hoy en día aún resulta bastante inusual ver a un político español capaz de responder una pregunta sobre ciencia de una forma tan contundente. El hecho de que un político se atreva a introducir y explicar términos científicos en una rueda de prensa resulta indispensable para mejorar la cultura científica de nuestra sociedad. De modo similar, en los últimos tiempos hemos presenciado cómo se han logrado introducir algunos términos técnicos sobre economía, tales como prima de riesgo, que se han incorporado de forma natural en nuestras vidas cotidianas. ¿Se imaginan a Mariano Rajoy contestando en un futuro una pregunta sobre mecánica cuántica en lugar de una sobre deporte?

Capacidad de trabajo en equipo. En el área de la ciencia, es muy habitual que los investigadores colaboraren y cooperaren con diferentes equipos de investigación para llevar a cabo trabajos en los que se requiere el conocimiento de distintas disciplinas. Por tanto, el científico está en continua interactuación con numerosos investigadores con los que en ocasiones resulta difícil llegar a un mismo punto de interés. El científico está acostumbrado a dialogar y a enfrentarse a los problemas desde diferentes puntos de vista para llegar a un mínimo común denominador con los distintos grupos investigadores. Tal y como está el panorama español actual, resulta evidente que se necesitan más políticos capaces de dialogar, entender diferentes puntos de vista y alcanzar consensos con partidos en cuestiones de suma importancia para la sociedad.

Necesitamos más científicos dentro del Gobierno que puedan legislar, tomar decisiones importantes, como las partidas presupuestarias en I+D y saber en qué sectores estratégicos de ciencia y tecnología hay que invertir.

Método científico para la resolución de problemas. Los científicos están acostumbrados a resolver problemas mediante un proceso de análisis e investigación para descubrir las causas que los originan y a continuación proceder con las posibles soluciones de un modo sistemático y pragmático. Así pues, la mente científica está habituada a examinar los problemas de forma detallada y a ser resolutiva a la hora de buscar soluciones. Los políticos actuales deberían aplicar una metodología más científica para tratar de ser más eficaces y eficientes a la hora de resolver los problemas que incumben a la sociedad.

Conocimiento de los sectores estratégicos en I+D. Por último, resulta evidente que la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) deben convertirse en el actual motor productivo para que España pase a ser un país competitivo. Desafortunadamente, la inversión pública en I+D en España acumula un recorte del 35 % en los últimos años, mientras que Alemania la ha aumentado en más del 18 % en el mismo periodo. Por ello, necesitamos más científicos dentro del Gobierno que puedan legislar, tomar decisiones importantes, como las partidas presupuestarias en I+D y saber en qué sectores estratégicos de ciencia y tecnología hay que invertir. En resumen, necesitamos una invasión de científicos valientes que asuman el reto de aventurarse en las embarradas aguas políticas españolas.

De la piratería científica al Open Access

Aaron Swartz se suicidó el 11 de enero de 2013 con tan solo veintiséis años. Entonces se enfrentaba a la posibilidad de ser condenado a pagar cuatro millones de dólares en multas y a pasar más de cincuenta años en prisión por haber descargado cinco millones de artículos y reseñas académicas propiedad de la sociedad JSTOR y haberlos publicado en abierto de manera ilegal. El sueño del joven Swartz era abrir el acceso al conocimiento que, como escribió en su manifiesto de 2008, había sido usurpado desde hace tiempo: «La información es poder. Pero, como todo poder, están aquellos que quieren mantenerlo solo para ellos. El patrimonio científico y cultural del mundo, publicado a lo largo de los siglos en libros y revistas, está cada vez más digitalizado y encerrado por un puñado de corporaciones privadas».

Ahora, tres años después de la muerte de Swartz, la neurocientífica kazaja Alexandra Elbakyan ha seguido su estela dando acceso universal y gratuito a unos cincuenta millones de artículos científicos disponibles en su página web Sci-Hub. Después de que la fundara en 2011, la editorial Elsevier decidió llevarla ante los tribunales por violar las leyes estadounidenses de copyright y logró que la web cerrase en su dominio anterior. La joven Elbakyan, apodada la Robin Hood de la ciencia, alegó en una carta abierta ante el tribunal de Nueva York que una de las razones por las que fundó la web fueron los problemas que tuvo durante su etapa de estudiante: «No tuve acceso a ningún documento de investigación, documentos que necesitaba para mi proyecto. Es de locos pagar 32 dólares cuando tienes que ojear o leer cientos de documentos para hacer una investigación». En la página principal de Sci-Hub se puede leer otro de sus motivos: «Luchamos contra la desigualdad en el acceso al conocimiento en todo el mundo. El conocimiento científico debe estar disponible para todas las personas independientemente de sus ingresos, condición social y situación geográfica».

De un tiempo a esta parte, instituciones como la Unión Europea han decidido fomentar y exigir la publicación de artículos con acceso abierto (Open Access) ya que si buena parte de la investigación es financiada con dinero público, los ciudadanos que han contribuido a ella con sus impuestos deberían poder acceder a los resultados de dicha investigación. Para ello, existen dos posibles modalidades conocidas como la vía dorada y la verde. En la vía dorada, las editoriales convencionales ofrecen la posibilidad de publicar en acceso abierto pagando previamente una tasa por permitir el acceso universal a la publicación, que puede llegar a costar una media de 3000 euros por artículo. En cuanto a la vía verde, los investigadores pueden publicar de nuevo sus trabajos gratuitamente utilizando repositorios como arXiv, el repositorio DIGITAL.CSIC o el de FECYT (Recolecta), donde se depositan las versiones casi definitivas de los artículos que son autorizadas por muchas revistas una vez que ha transcurrido un plazo determinado (periodo de embargo de las publicaciones).

Si bien todavía queda un largo camino por recorrer para garantizar el acceso universal de los artículos científicos, y sin olvidar que los investigadores tenemos la obligación de hacer más comprensibles nuestros resultados para la sociedad mejorando la forma de comunicar la ciencia, puede que cada vez estemos más cerca de aquel sueño que tuvo un día el joven Aaron Swartz.

Entrada en El Huffington Post

Guerra de medios: Prisa y los papeles de Panamá

Cebrian-emprendera-acciones-legales-Panama_119999414_4146427_1706x960

Esta semana los papeles de Panamá han puesto en el punto de mira a Juan Luis Cebrián, presidente del grupo Prisa, tras conocerse que su exmujer, Teresa Aranda, figura como apoderada de la empresa Granite Corporation con sede en el paraíso fiscal de las Seychelles. Por otra parte, Cebrián es accionista de una petrolera llamada Star Petroleum de la que fue consejero hasta que dimitió en diciembre de 2015, poco después de que Prisa aprobase un nuevo código ético prohibiendo a sus directivos tener cuentas en paraísos fiscales. El principal impulsor de la petrolera, el empresario iraní Farshad Zandi, donó a Cebrián el 2% de la compañía según El Confidencial. Esto es todo lo que se ha sabido sobre los paraísos fiscales y Juan Luis Cebrián gracias los papeles de Panamá.

El grupo Prisa emitió el pasado martes un comunicado anunciando que emprende acciones legales contra LaSexta, Elconfidencial.com y ElDiario.es por vincular a Juan Luis Cebrián con los papeles de Panamá con “intenciones difamatorias”, pudiéndose convertir en la primera demanda contra periodistas por publicar los papeles de Panamá. La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) ya ha calificado de injustificada esta demanda. Además, este miércoles se ha sabido que la Cadena Ser (Prisa) ha despedido a Ignacio Escolar, director de Eldiario.es, como analista en la tertulia del programa Hoy por Hoy al mismo tiempo que ha prohibido a redactores de El País colaborar con La Sexta. Sin lugar a dudas, las represalias que ha tomado el presidente del grupo Prisa contra los medios y periodistas que han publicado los papeles de Panamá ha abierto un debate acerca de la libertad de información, ya que toda la información sobre Juan Luis Cebrián y los papeles de Panamá ha sido omitida en El País. Si bien uno de los argumentos de Prisa para denunciar a los medios es que la vinculación de Cebrián con los papeles de Panamá se produce de forma indirecta, El País también publicó noticias de forma parecida que enfocaban a Putin, Le Pen o Chávez con la aparición de su entorno en los papeles de Panamá.

En una sociedad tan dependiente de los medios de comunicación y que pueden tener tanta influencia en el panorama electoral, más que nunca resulta imprescindible la garantía de una información libre e independiente sea cuál sea el fondo de la publicación. Por otra parte, me ha sorprendido cómo un periódico con nombre de prestigio como El País haya estado pudiendo pasar de puntillas por una noticia tan relevante para la sociedad como son los papeles de Panamá. ¿Acaso sus lectores y suscriptores no merecen estar informados sobre las novedades de estos documentos?

Resignada España: aquí no pasa nada

Portada

La portada de la satírica revista El Jueves de esta semana hace hincapié en la pasividad de la sociedad española ante los recientes escándalos políticos a la hora de compararnos con otros países. Mientras centenares de miles de franceses se manifiestan en París en contra de una reforma laboral similar a la que ya tenemos aquí o miles de ciudadanos islandeses se movilizan para pedir la dimisión de su primer ministro por su implicación en los papeles de Panamá, aquí la semana pasada pudimos ver a decenas de españoles concentrados en Madrid para salvar a los finalistas de Gran Hermano. ¿Acaso somos más permisivos con nuestros políticos o es que nos hemos quedado en shock (como contaba Naomi Klein en su libro) tras la avalancha de casos de corrupción que llevamos presenciando todos estos años hasta el punto de llegarlo a normalizarlo en nuestras vidas?

El ministro de Industria José Manuel Soria, uno de los últimos nombres que ha aparecido en los papeles de Panamáhabía negado hasta hace poco tener cualquier tipo de participación como directivo o administrador en la sociedad UK Lines creada en Bahamas. Esta misma semana salió a la luz un documento con su firma que prueba que sustituyó a su padre como secretario de la sociedad y que lo llevó hacia el túnel sin salida de la dimisión. Hace poco Mariano Rajoy prometió a Jordi Évole que asumiría responsabilidades por cualquier cargo nombrado por él. ¿Será consecuente con sus palabras por esta vez o seguirá echando balones fuera?

Por otra parte, esta misma semana también hemos conocido que Bertín Osborne reactivó en octubre de 2015 una sociedad en Panamá un mes después del estreno del programa de entrevistas que emitía la televisión pública. A pesar de haber admitido fundar su empresa en el paraíso fiscal, le hemos visto justificarse argumentando que lo hizo “para pagar menos impuestos”, ya que “lo hace todo el mundo, todos lo hacen”. Ahora, gracias a la amnistía fiscal de Montoro y al igual que la mayoría de los españoles que aparecen en los papeles de Panamá, habrá podido regularizar todo el dinero pagando menos del 10 % (de media un 3%) del patrimonio defraudado. Pero, ¿acaso no seguirían pagando menos impuestos en cualquier otro rincón del mundo si no hubiesen salido a la luz los documentos que les implican o si Montoro no les proporcionase inmunidad? ¿No deberíamos exigir a Rajoy responsabilidades por nombrar ministro a alguien con una trayectoria como la de Soria? Pero aquí no pasa nada, esto no es Islandia. Mañana será otro día y seguiremos viendo las entrevistas de Bertín, disfrutando de los goles de Messi y votando a aquellos que encubren a quienes eluden pagar sus impuestos.

El curioso caso de Marcos Benavent

2016-02-08-1454945570-3617902-EFE

La fascinación que ha generado Marcos Benavent, el hombre clave en la Operación Taula gracias a los centenares de grabaciones que ha sacado a la luz, se debe no sólo a la transformación física radical que ha sufrido en estos últimos tiempos, sino también a la supuesta revelación mística que le ha llevado a desenmascarar la citada trama de corrupción valenciana. El arrepentido Benavent, exgerente de Imelsa y hombre de confianza de Alfonso Rus, alcanzó su particular nirvana después de viajar a la selva amazónica de Ecuador, a Japón y a Ámsterdam a principios del año pasado. Fue durante esos viajes cuando se reencontró consigo mismo haciendo, por ejemplo, talleres de agricultura biodinámica, yoga y tantra, a los que se dedica desde entonces.

“Yo era un yonqui del dinero; me he llevado de todo”, reconoció Benavent ante las cámaras delante del juzgado en mayo de 2015, tras su regreso después de cuatro meses desaparecido. “Me he equivocado; asumiré lo que tenga que asumir”. Al escenificar su redención pidiendo perdón públicamente ante los periodistas, el que era mano derecha de Rus pretende categorizar la corrupción como una supuesta enfermedad o adicción (como el alcoholismo o drogadicción) de la que, después de alcanzar la luz y vislumbrar el camino del bien, todo parece indicar que el paciente enfermo por el dinero está recuperándose.

“Va a salir mierda a punta pala”, advirtió Benavent después de declarar por primera vez ante el juez, en mayo del año pasado. Y así ha sido. Gracias a sus aportaciones, hemos podido escuchar la grabación de Alfonso Rus en 2006 contando “los dos millones de pelas” de un dinero que supuestamente procede del pago de comisiones, a cambio de amañar un concurso de viviendas de protección oficial. Otros documentos han revelado cómo el Ayuntamiento de Valencia contrataba servicios con empresas vinculadas al sobrino de Rita Barberá, o cómo la exconcejala María José Alcón negociaba con Benavent para adjudicar diferentes contratos para la Mostra del Cinema del Mediterrani.

Poco a poco, la mierda ha ido saliendo y todo el grupo del PP valenciano ha sido imputado por blanqueo de dinero para la caja b del partido, lo que ha dejado a Rita Barberá en la cuerda floja mientras resiste gracias a su aforamiento por ser senadora. Además, todo parece indicar que Barberá utilizó las comisiones del 3% por la adjudicación de obras y servicios para financiar su campaña de las municipales de mayo de 2015.

En estas últimas semanas, hemos escuchado al que fuera vicealcalde de Valencia con Rita Barberá, Alfonso Grau, insinuar que Rita Barberá era consciente de la financiación irregular del PP y calificar a Benavent de psicópata por grabar durante diez años “a todo bicho viviente”. Es muy probable que en los próximos días salgan nuevos “bichos vivientes” a la superficie.

Sin lugar a dudas, lo atípico del caso Benavent no es su personalidad extravagante, sino el hecho de ver a una persona corrupta en el pasado asumiendo ahora sus errores, pidiendo perdón por ellos y mostrando arrepentimiento delante de las cámaras. Sólo él sabe realmente si la reconversión de su persona viene precedida de un arrepentimiento sincero o existen otros intereses particulares. En cualquier caso, si se demuestra mínimamente que existe una posible relación entre los talleres de yoga y tantra que realiza Benavent con su profundo cambio de moral, puede que fuese más que aconsejable que todo el PP valenciano comenzase a asistir a talleres similares para desintoxicarse de su adicción al dinero.

Entrada en El Huffington Post

La Gran Familia

2016-01-18-1453147152-2853087-LaGranFamilia

Érase una vez una familia compuesta por un próspero matrimonio, don Mariano, y su apuesta esposa, Petra, y sus tres maravillosos hijos: Pablo, Alberto y el pequeño Arturo. Este último, el más rebelde de los tres, decidió un día que era hora de emanciparse, de dejar la casa para vivir sus propias aventuras. Y fue durante una cena cuando el menor de los tres hijos comunicó a sus padres su determinación.

―Papá, mamá, voy a abandonar esta casa. He conseguido ahorrar algún dinero y creo que podré vivir por mi cuenta durante un tiempo hasta que encuentre algún trabajo estable.
―¡No digas estupideces, hijo mío! ―exclamó el padre de forma acalorada―. ¿Cómo vas a buscarte la vida tú solo si ni siquiera eres mayor de edad?
―Papá, he estado explorando diferentes formas de explicártelo desde hace tiempo, pero no quieres escucharme ―intentó defenderse el pequeño Arturo―. ¡Ya no soy feliz en esta casa y quiero marcharme!
―¡No se hable más! ¡Aquí las normas las pongo yo! ¡Vete a tu cuarto; estás castigado todo el fin de semana!

Después de que Arturo se levantase de la mesa, reinó un silencio que duró toda la cena y que generó una notable sensación de malestar.

―Pues yo creo que la solución sería cambiarle de cuarto a uno más grande. O pensar en pintarlo de otro color. Así estaría más contento ―sugirió Petra.
―Yo creo que más bien se debe al recorte de su paga semanal. Parece no entender las dificultades económicas por las que estamos pasando ―puntualizó Mariano.
―Tranquilos todos, no os preocupéis. Vamos a dialogar con él y a escuchar las razones por las que quiere marcharse. Quizá así podamos convencerle de que no se vaya ―propuso Pablo, el mayor de los hermanos.
―No le hagas caso, papá. Solamente quiere romper esta familia ―apostilló el joven Alberto.
―¡Eso no es cierto! Siempre he pensado que se atrapan más moscas con miel que con vinagre ―alegó Pablo mientras se apartaba la melena de la cara.
―Pues yo sigo prefiriendo el matamoscas ―sentenció el padre.

Momentos más tarde, el joven Pablo golpeó la puerta del cuarto de Arturo preguntando si se podía pasar. Ante la pobre respuesta, se decantó por entrar y sorprendió a Arturo tratando de escapar por la ventana.

―¡No, Arturo! ¡Así no te vayas! ―le recriminó el hermano mayor.
―Si papá no me deja irme por las buenas, me tendré que ir por las malas.
―Pero, Arturo, ¿tú estás seguro de que quieres irte?
―No sé, una parte de mí me dice que sí, aunque la otra parte me dice que no… Y no sé cuál de las dos tiene mayor peso. ¡Es que estoy harto de que papá no me respete ni me escuche nunca!
―Si no lo tienes claro, siempre puedes esperar y meditarlo tranquilamente. Piensa en los peligros que te acechan allá fuera, y en lo solo que te sentirás cuando nadie te acompañe. Piensa también en los buenos momentos que hemos pasado juntos. Siempre hemos formado una gran familia.

Al final de la noche, Pablo entró corriendo en el salón de la casa y anunció, entusiasmado:

―¡Papá, mamá, he conseguido convencer a Arturo de que no se vaya! Eso sí: a partir de ahora tendremos que cuidar más de él si no queremos que se marche.

Entrada en El Huffington Post